Baires, 20 de julio 2026
“Cuando la limosna es grande, hasta el Santo desconfía…”
El próximo paso del imperio es enviar al títere de turno a entregarle la legitimidad sobre la base de la Otan de las Islas Argentinas del Atlántico Sur.
A la luz de los eventos del partido de fútbol Argentina-Inglaterra, del Mundial Fifa 2026, una estrategia colonizadora podría ser el utilizar nuestros valores de Identidad y Soberanía en nuestra contra.
Hipoteticemos. ¿Qué pasaría si llevaran adelante un plebiscito preguntándole a la ciudadanía Argentina si quieren “recuperar” las Islas Malvinas, sin explicar el Cómo? Sólo Si o No.
El cómo sería con la “ayuda” y “cooperación” de la nueva gestión “conjunta”.
EE.UU. jugaría el rol de nuestro “aliado”, una suerte de enroque con Inglaterra: a Rey muerto, Rey puesto.
La ciudadanía eufórica votaría: SI.
En la práctica sería la entrega legal y legítima de nuestra soberanía.
La Historia nos cuenta cómo funcionan las “sugerencias” extranjeras en la Argentina, antes Inglesas -S. XIX- y luego estadounidenses -mediados S.XX hasta hoy-.
Recordemos algunos hitos como los condicionamientos de monopolio comercial del Plan Marshal destinado a europa, y la imposición del patrón oro-dolar al término de la 2º Guerra Mundial, con los que EE.UU. se posicionó hegemónicamente en “occidente”, subsumiendo a los países europeos hasta hoy, y a la vez quebrando los últimos principios del liberalismo económico -sólo queda la protección de la propiedad privada-. Preparando el terreno para posteriores “programas económicos” que, por ejemplo, impone el FMI en cada ´préstamo´ endeudador a la Argentina; con intereses leoninos, que en realidad se plasman en “injerencias” sobre políticas internas-externas, sociales, simbólico-culturales, económicas y también en materia de Defensa (Acuerdos de Madrid).
Dado el historial de este tipo de “colaboraciones”, lo que muestra documentalmente la historia es que, en la práctica, esta co-administración Argentino-estadounidense sobre las Islas Malvinas (y por extensión las Islas del Atlántico Sur y la proyección a la Antártida) representaría la renuncia al reclamo socio-histórico de recuperación efectiva de nuestra Soberanía sobre nuestra “Perdida Perla Austral”.
A algunos de nosotros no nos van a engañar ni manipular con tanta facilidad.
Podrán tergiversar la historia. No colonizarán nuestros corazones ni nuestras mentes.
¿Y cuál sería otra respuesta? ¿Solamente podremos optar por esta trampa del SI o el NO? ¿En la cual el NO es punible de ser antipatria y el Si se cristalizaría en la entrega de la Soberanía?
Una posible respuesta es la desobediencia civil. Salir de las lógicas imperiales.
Ausencia total en las votaciones. Ausencia Total de legitimar esta estratagema.
Lo que en otra época fue un objetivo loable de democratización del sufragio, hoy hasta puede ser utilizado en nuestra propia contra con maniqueos de este tipo.
Claro que para ello, quienes se abstengan de acompañar esta farsa legal deben sumar un número significativo de la ciudadanía. Más del 50%. Hoy parece más una fantasía que una opción real.
No permitamos que usen las convicciones y pasión por nuestra Argentina en nuestra contra. Que no nos tuerzan el rumbo, no nos opaquen el destino de una Argentina Libre, Justa y Soberana. No al cipayismo en ninguna de sus formas.
Viva la Patria!
Wally, siempre buscando…